... A no llorar
por cada partida tuya que emprendias.
Aprendí aguantarme el dolor
cuando jugabas con mi amor.
Aprendí a controlar mi autoestima
cuando causaste desilución.
Aprendí a olvidarte cuando
entendí que todo lo nuestro
llegaba a su fin.
Aprendí a reirme frente
a tus ojos cuando rompiste mi corazón.
Aprendí a callar este corazón
cuando lo heriste sin razón.
Aprendí a pensar en mi
cuando tu egoismo hablo por ti.
Aprendí a olvidar
lo que sentía por ti,
todo gracias a ti.
Aprendí a salvarme de ti,
a decirte vete de aquí.
Aprendí a rancarte de mi
mente poco a poco sin tenerte.
Aprendí que no era amor,
que sólo eras para mi
una obsesión.
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