Abril 12 del 2006
Te recuerdo tan bien cuando llegaste a mi vida...
Era un 22 de Marzo del 1996, cuando la lluvia
caia y escondia mis lágrimas, que derramaba
por el amor de esa persona que a mi corta edad
de 8 años, adoraba y que pertenecia a
mi mundo tan pequeño.
Y asi, durante 9 largos años me seguiste,
compartiste conmigo algunas etapas de mi vida:
De niña, te convertiste en mi miedo.
De adolecente, te convertiste en mi confusión.
En la mascara en donde ocultaba mi rostro,
donde ocultaba lo que no era yo.
En Febrero 15 del 2004, por fin te dije adiós,
te abandone sin voltearte a ver...
Volvia a mi una vez más el AMOR...
Benny era su nombre, y con él,
regresaba mi AMOR ETERNO.
Mi amor que huyó de mi un 22 de Marzo,
cuando te encontre a ti: soledad.
Pasaron unos cuantos meses,
de quien escapaba por fin
me volvio a encontrar...
¡Maldita soledad,
me encontraste, que más da!
Y desaparecierón de mis ojos,
de mis manos, mi AMOR ETERNO
y su reflejo tierno: Benny.
Ahora once años, aún te tengo...
Soledad, aún te pertenezco...
Por que te llevo en este espacio
de mi vida cotidiana,
en estos sentimientos de este loco cuerpo,
en esta alma que llevo colgada contra el tiempo.
Por que tú eres SOLEDAD
y yo sólo, tu REFLEJO.
Era un 22 de Marzo del 1996, cuando la lluvia
caia y escondia mis lágrimas, que derramaba
por el amor de esa persona que a mi corta edad
de 8 años, adoraba y que pertenecia a
mi mundo tan pequeño.
Y asi, durante 9 largos años me seguiste,
compartiste conmigo algunas etapas de mi vida:
De niña, te convertiste en mi miedo.
De adolecente, te convertiste en mi confusión.
En la mascara en donde ocultaba mi rostro,
donde ocultaba lo que no era yo.
En Febrero 15 del 2004, por fin te dije adiós,
te abandone sin voltearte a ver...
Volvia a mi una vez más el AMOR...
Benny era su nombre, y con él,
regresaba mi AMOR ETERNO.
Mi amor que huyó de mi un 22 de Marzo,
cuando te encontre a ti: soledad.
Pasaron unos cuantos meses,
de quien escapaba por fin
me volvio a encontrar...
¡Maldita soledad,
me encontraste, que más da!
Y desaparecierón de mis ojos,
de mis manos, mi AMOR ETERNO
y su reflejo tierno: Benny.
Ahora once años, aún te tengo...
Soledad, aún te pertenezco...
Por que te llevo en este espacio
de mi vida cotidiana,
en estos sentimientos de este loco cuerpo,
en esta alma que llevo colgada contra el tiempo.
Por que tú eres SOLEDAD
y yo sólo, tu REFLEJO.
0 comentarios:
Publicar un comentario