Enero 8 del 2004 - 9:30 A.M
Un día encontré
que ya no estabas,
que no regresabas,
que te ibas sin avisarme nada.
Y es que todos te lloraban,
te imploraban quedarte
más de tí respueta
no encontraban.
Estabas helada, palida,
acostada en aquella caja,
rodeada de lágrimas.
Lloraba... por tu partida
me desgarraba el alma.
Un mes, dos meses, tres meses
y tú no regresabas,
y sin pensarlo sin tí
mi vida continuaba.
Y sólo se quedan
tus palabras,
tus recuerdos,
tus miradas.
Quedaste como un recuerdo
que quema, que embriaga.
Y sólo se queda
tu imagen,
ese día en que me encontré
con tu partida.
Intento alcanzarte...
... Y sólo quedan
tu recuerdo
en mi vida
y la resignación
de perderte,
querida mía.
que ya no estabas,
que no regresabas,
que te ibas sin avisarme nada.
Y es que todos te lloraban,
te imploraban quedarte
más de tí respueta
no encontraban.
Estabas helada, palida,
acostada en aquella caja,
rodeada de lágrimas.
Lloraba... por tu partida
me desgarraba el alma.
Un mes, dos meses, tres meses
y tú no regresabas,
y sin pensarlo sin tí
mi vida continuaba.
Y sólo se quedan
tus palabras,
tus recuerdos,
tus miradas.
Quedaste como un recuerdo
que quema, que embriaga.
Y sólo se queda
tu imagen,
ese día en que me encontré
con tu partida.
Intento alcanzarte...
... Y sólo quedan
tu recuerdo
en mi vida
y la resignación
de perderte,
querida mía.
0 comentarios:
Publicar un comentario